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Estudio de Branding y Branded Content

como contratar al diseñador perfecto

Cómo contratar al diseñador perfecto. La guía máxima.

Contratar a un diseñador es un karma, punto. No importa si es un diseñador web, gráfico, editorial o lo que sea, es un trabajo arduo.  Dar con la persona que reúna: capacidades técnicas, artísticas, aporte a la empresa, que no sea un alma atormentada, que tenga tolerancia a las almas atormentadas (jefes locos, directores de agencia, ejecutivas de cuenta, emprendedores obsesionados con salvar a la humanidad sin dinero, y un largo etcétera), es una misión complicada. Aquí, una lista para hacerlo un poquito menos traumático. 

 

Suerte. 

 

¿Qué tipo de diseñador necesito? 

Es el primer paso, el más importante de todos. Es lo más fundamental y básico que se debe definir y como todas las cosas que son fundamentales y básicas en la vida es a lo que menos atención se le presta.

 

Definir con absoluta claridad cuál tipo de diseñador se necesita es fundamental, hay tantas especialidades, experticias, recursos y talentos que encontrar a la pieza perfecta, jamás será una tarea fácil.

 

La mayoría de las agencias y empresas hacen peticiones absurdas y fuera de foco (como dice la canción) sin embargo para saber cuál tipo de diseñador se necesita hay que ser muy preciso, tener muchísimo sentido común y sobre todas las cosas, hacer el ejercicio de ponerse en los zapatos de los demás. 

 

Los diseñadores al igual que los ingenieros, médicos, abogados, chefs, mecánicos, se especializan en ciertas y determinadas cosas (usualmente en las que son más afines para su forma de ser)

 

Los realmente buenos se destacan por su dominio en ramas específicas del oficio. El buen ilustrador ilustra, el buen animador anima, el buen retocador pues retoca y así. Es preferible destacar dentro del sub nicho a ser uno más del montón.

 

Hay diseñadores especializados en branding (como yo) conceptual, por ejemplo, que nos dedicamos a eso y aunque ilustro, retoco y animo me siento muchísimo más cómodo haciendo branding. No es difícil de entender, y menos de aplicar.

 

Si necesitas un diseñador para piezas de social media entonces debes ser muy claro en la oferta de trabajo: ¨Solicito diseñador para piezas de social media¨, simple. Esos avisos donde piden una agencia disfrazada de diseñador no prosperan, en caso de contratar personal este no dura y el proceso vuelve a empezar. 

 

Al redactar un aviso solicitando diseñador, haz este ejercicio: Imagina que vas a una clínica y hay 50 especialidades, pero un solo médico. ¿Te dejarías atender ahí?

 

¿Cuáles son las habilidades específicas que necesito de mi diseñador? 

Conocimientos de la SUIT ADOBE es el requisito más común -valga la aclaratoria de que tiene más de 20 aplicaciones y programas altamente especializados-. Así que pedirle a un diseñador conocimientos en mil cosas es un decreto absoluto de fracaso. Es funcionalmente imposible saber de todo y un diseñador que hace y sabe de todo usualmente no es bueno en nada. 

 

Si me tocara pedir habilidades sin dudarlo pediría tres: 

 

  • Habilidades técnicas: son básicamente conocimientos fundamentales de las herramientas necesarias en el oficio, por ejemplo, saber la diferencia en CMYK y RGB, saber de resolución de pantalla y de impresión, saber qué es una tabla Pantone, conocer de formatos de audio (mp3, wav, etc.), video (mp4, mpeg, etc.), imágenes (tiff, jpg.)

 

Un diseñador hábil técnicamente es una herramienta de trabajo muy útil. Si tiene capacidad de entender para qué sirve cada cosa y cómo llevar a cabo procesos, es imprescindible. Si sabe manejar los programas ya tiene un punto a favor.

 

  • Compresión lectora:  Si, leemos, pero no entendemos nada. Las causas son muchísimas y daría pie a 50 artículos, pero en la realidad una persona que lee, pero no entiende es un lastre, un elemento no eficiente, y los hay a todo nivel. 

 

Hay profesionales con especializaciones que te hacen pensar en cómo la consiguieron si no entienden nada de lo que leen (contratos, briefings, manuales de uso y un largo  etcétera).

 

El diseñador debe ser capaz de leer y entender la esencia de un briefing.

– El cliente quiere un perro verde. ¿De qué color quiere el perro? 

– ¿Amarillo?

 

En la mayoría de las empresas los re-procesos producto de la falta de compresión lectora generan perdidas invaluables de tiempo, dinero y recursos.

 

  • Capacidad de síntesis: La capacidad de poner las cosas en contexto y de tomar lo verdaderamente importante de cada proceso debería representar el 60% del sueldo de un empleado. 

 

Estemos claros en que este tipo de habilidades necesita práctica, pero son la diferencia entre un diseñador altamente efectivo que rinde y produce en su día laboral de 8 horas y uno que trabaja 14 haciendo las mismas cosas.

 

  • Inteligencia emocional: En el 99% de los casos las empresas son selvas donde pasa de todo y hay personajes claramente identificados. Desde el depredador que trata mal a todo el mundo, hasta el emocionalmente frágil que hace que una pelea con la pareja se convierta en un problema empresarial.

 

La inteligencia emocional es básicamente la habilidad de darle a cada cosa su justo valor, tiempo y energía. De lidiar con los problemas cotidianos con entereza y tranquilidad, no dejar que los conflictos diarios traspasen el entorno laboral y pasen al personal.

 

Cuando uno pasa más horas en la oficina que en la casa pues termina por pasar lo que pasa en cualquier familia. Chismes, comentarios fuera de lugar, violencia pasiva o activa y muchas cosas más.

 

Una empresa que le exige a sus empleados inteligencia emocional garantiza que cada quien tenga su justo valor y que no se pierda tiempo y recursos en resolver problemas emocionales o personales dentro del entorno de trabajo.

 

No se si te percataste que en ningún momento hablo acá de creatividad (que es un proceso constante de aprendizaje), ni de “ponerse la camiseta” (a menos que el trabajo sea en un fábrica de camisetas), ni de “tolerancia a trabajar bajo presión”, que es la más infame de todas y que en el 99% de los casos significa trabajar al lado de personas con 0 compresión lectora, 0 capacidad de síntesis, 0 inteligencia emocional y además desorganizada.

 

Aquí está el santo grial, piénsalo.

 

¿Cuáles serán sus funciones específicas?

Ejemplo, Diseñar 30 posts para redes sociales semanales, con sus copys (dependiendo el enfoque de la agencia, el cliente, etc. En algunos casos los diseñadores deben realizar copys sencillos que son supervisados antes de ser publicados) 

 

Pedirle a un diseñador gráfico que haga un montón de cosas es absurdo y demuestra falta de conocimientos de la industria y de la mecánica conceptual, creativa y operativa del diseño.  Usualmente lo directores de agencias y sus mandos medios no son diseñadores, por lo tanto, en la gran mayoría de los casos más que necesitar un diseñador gráfico que sea creativo e innovador en sus propuestas lo que buscan son montadores, sí, montadores que produzcan piezas en serie siguiendo directrices que pueden ser muy simples o más complejas.

 

Lo ideal, en un universo perfecto, es que las funciones vayan de la mano con la experiencia, las habilidades y obviamente el salario.

 

¿Cuántas horas deberá trabajar? 

¡Cuarenta a la semana como todo el mundo! ¿Facilísimo no? Aunque de este punto variable es importante decirles que aquí se aplica el mismo criterio que en el punto anterior. 

 

El diseño es básicamente un grupo de procesos creativos y operativos, una persona que trabaja 12 horas al día no puede ser creativa, una persona que solo monta piezas no puede ser creativa, una persona que está cansada no puede ser creativa. Hagamos el ejercicio cambiando la palabra creativa por productiva o eficiente, es lo mismo.

 

Muchos diseñadores, los más jóvenes sobretodo, les huyen a los horarios infames en las agencias (todas son iguales, grandes, pequeñas, premiadas, las que quedan en una casa de barrio o un edificio lujoso, todas) donde los procesos creativos-productivos no están claros, los reprocesos son recurrentes y se desperdicia el tiempo. Muchos prefieren trabajar en su casa, por metas, sin horarios descabellados e inefectivos.

 

Ahora, la creatividad no es un estado mental perfecto como pretende venderse, es producto del trabajo, por lo tanto, la mejor forma de ser creativo es trabajando, así que mientras la musa llega, hay muchas cosas por hacer.

 

Establecer tiempos para procesos conceptuales, creativos y operativos a lo largo de la jornada laboral es la mejor forma de evitar el hastío y de sacarle el máximo provecho a tu diseñador.

 

¿Cuáles herramientas debo ofrecerle?

Una lista sencilla:

 

  • Internet
  • Horario justo
  • Salario justo
  • Herramientas de trabajo: Computador con sus programas, acceso a recursos creativos (fotografía, imágenes e ilustraciones de stock, etc.) Todo depende obviamente, pero lo correcto si uno trabaja en una panadería es que la empresa provea la harina, la sal, el agua y las demás herramientas, sencillo.
  • Un ambiente de trabajo sensato: Uno donde se hable todo con claridad y el empleado sepa que esperar. Este tip vale 500 millones de dólares.

 

¿Qué tipo de contrato me conviene para contratarlo? 

Con la masificación de la tecnología cada día es más común contratar diseñadores bajo diferentes modalidades.

 

  • Si eres una agencia o una empresa que debe generar muchas piezas, pues un diseñador de planta es lo necesario.
  • Si la producción de piezas es solo una parte de las funciones de la empresa entonces un diseñador freelance o una agencia outsourcing pueden ser la opción perfecta. Hoy en día, gracias a la tecnología, se pueden obtener resultados óptimos de una persona que no está sentada en un escritorio todo el día básicamente cumpliendo un horario. Se ahorran pasivos laborales y pueden construirse relaciones de trabajo que perduren en el tiempo.

 

¿Cuánto debo pagarle?

Respondiendo con sensatez las preguntas de arriba llegar acá debe ser fácil. Tomando en cuenta la media del mercado, experiencia, habilidades, herramientas a utilizar y el tipo de contrato la cuenta sale fácil.

 

No hay ningún trauma detrás de esto. Si quieres alguien muy PRO pues debes pagarle más, si necesitas alguien en formación pues seguro sus honorarios serán menores.

 

Hay personas y empresas particularmente “excepcionales” en el tema del dinero, la típica viveza SIEMPRE da los mismos resultados, el empleado se va y se convierte además en publicista gratis. “Esa gente es una explotadora”, “Con esa agencia ni a la esquina”, “Me hacían trabajar 14 horas diarias sin horas extras”, en fin…

 

Como todo en la vida, las cosas buenas cuestan. 

 

Carlitos Morales / Productor General de Escuela de Branding